Resumen Rio +20: La cumbre de las acciones y de la economía verde

El mundo esperaba atento los acuerdos que surgirían luego de tan importante reunión en el marco del encuentro mundial por un desarrollo sustentable.  Rio + 20 agrupó a representantes de 193 países con el fin de evaluar cuánto se ha evolucionado hacia un desarrollo mundial sostenible, luego de veinte años de haberse celebrado en la misma ciudad la Cumbre de la Tierra.   Se partió del aporte de cada país conforme a la Agenda 21, producto de esta cumbre de 1992, donde cada país (de los 178 que participaron en esa ocasión) se comprometía a cumplir con ciertas metas para promover acciones que permitieran combatir el cambio climático, frenar la pérdida de biodiversidad y la desertificación.

Una cumbre poco ambiciosa

via ONU

Según cuentas oficiales, la cumbre comenzó con resultados que, según muchos, no iban acorde con lo esperado, al punto de que el Secretario General de la ONU Ban Ki-Moon consideró que esperaba un documento más ambicioso.  Sin embargo, al final de la Cumbre el Secretario General de la Conferencia de la ONU Sha Zukang,  se refirió al documento como de gran importancia y lo calificó como “un gran éxito” debido a la alta participación y a los acuerdos alcanzados.  También Dilma Roussef presidenta del país anfitrión se mostró más optimista que Ban Ki-Moon y declaró “no tengo duda de que estaremos a la altura de  los desafíos que la situación global nos impone”.

Desacuerdos y desencantos en Rio +20

Las expectativas de Rio +20 fueron tantas que para muchos Gobiernos los acuerdos estuvieron muy por debajo de lo esperado.  Tal es el caso de Ecuador, cuya Ministra de Coordinación de Patrimonio expresó su desencanto ante el documento final al cual titularon “El futuro que queremos” y al cual calificó como “un documento que no responde, en absoluto, a la necesidad de un compromiso político al más alto nivel para atender, resolver la crisis ecológica a nivel planetario” (dicho documento consta de 283 párrafos distribuidos en seis capítulos y 59 páginas).  Ecuador pedía flexibilización de las reglas en cuanto a la propiedad intelectual para tecnologías amigables con el ambiente, lo cual va en contra de los intereses de muchas empresas multinacionales, por lo que la propuesta no terminó de concretarse en los acuerdos.

Sabemos que no es fácil lograr acuerdos entre tantos países, cada uno con intereses diferentes, pero la importancia de un evento de tal envergadura, además de ser organizado por la ONU, es que pone en sintonía tanto a los participantes como al resto del mundo quienes comentan y teorizan con mayor celeridad sobre Desarrollo Sostenible.

Entre las otras participaciones que se dieron a conocer a través de la prensa están la de República Dominicana con su interesante propuesta de “responsabilidad común, pero diferenciada”, una manera de poner en perspectiva el hecho de que a todos nos interesa desarrollarnos sosteniblemente, pero en temas como financiamiento no todos pueden aportar en la misma proporción.  El mandatario de dicho país, Leonel Fernández, también dio a conocer su descontento declarando que “al igual que muchos, nos sentimos desilusionados porque durante las últimas dos décadas, a pesar de algunos adelantos, no se ha progresado con la celeridad que el mundo reclama y la conclusión de este cónclave no parece estar a la altura de lo que, para su reparación, nuestra madre tierra exige”.  Sobre este punto de desproporciones en aportes me llamó la atención que en cuanto al compromiso de financiamiento en proyectos de desarrollo sostenible, las metas más altas provienen de los países más pobres, mientras que los más ricos fueron los más reacios a comprometerse con altas sumas de dinero.  Entonces, es debatible el hecho de que los acuerdos de la cumbre hayan sido poco ambiciosos, como lo manifestaron muchos mandatarios.  Precisamente, es necesario sopesar las disparidades en cuanto a recursos tecnológicos, sociales y económicos permitiendo que cada país pueda aportar al desarrollo mundial sostenible desde sus posibilidades reales.

Oportunamente, diferentes Gobiernos, compañías, universidades, agencias de la ONU y otras instituciones se comprometieron en Río+20 a aportar unos 513.000 millones de dólares para asistir programas de desarrollo sostenible en todo el mundo. Fueron casi 700 compromisos voluntarios que abarcan desde el apoyo al transporte de baja emisión de dióxido de carbono en países en desarrollo, hasta el estímulo de negocios de economía verde liderados por mujeres.

Por supuesto, no faltaron los escépticos. El mandatario de Bolivia, Evo Morales, denominó al movimiento “ambientalista” como el nuevo colonialismo.  Declaró que esta práctica de cuantificar los recursos y traducirlos a dinero es otra estrategia imperialista de algunos Gobiernos para lucrarse.  No digo que haya ocurrido antes, pero creo que en el marco de una cumbre internacional que busca solucionar problemas como la pobreza, este tipo de argumentos pone en tela de juicio la seriedad de los Gobiernos que en ella participan.  También apoyó la nacionalización de los recursos naturales alegando que en Bolivia ha permitido mejorar las cuentas públicas y extender los servicios a la población, con respecto a lo cual finalizó diciendo que “jamás pueden ser un negocio privado”.  Otra desencantada fue la secretaria de Estado de los EEUU, Hillary Clinton, quien defendió los derechos de las mujeres y declaró que aunque estos se incluyen en el documento final, no se incluyeron específicamente los derechos reproductivos de las mujeres. “Se debe dar a las mujeres el poder de tomar decisiones sobre si quieren tener hijos, y cuántos”, sostuvo. “Estados Unidos seguirá trabajando para garantizar que esos derechos sean respetados en acuerdos internacionales”.

En otras notas, Alemania se compromete a seguir trabajando en pro de la “economía verde”, uno de los ejes fundamentales de la cumbre; además se comprometió a prestar colaboración con los países interesados.  En el mismo orden de ideas, el ministro del medio ambiente de dicho país, Peter Altmaier, recalcó que “es esencial la transformación  del sistema de energía del mundo”.

El papel de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs)

SEOUL, SOUTH KOREA - FEBRUARY 04:  Visitors lo...

Las tecnologías de Información y comunicación (Image credit: Getty Images via @daylife)

La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) también fue participante en las conferencias durante Rio +20 y tal como reza en el documento final quedó reconocido el papel fundamental de las TICS para lograr el Desarrollo sostenible.   No podemos negar el papel que han tenido las redes sociales, los blogs, los newsletters, los webs de fundaciones, universidades y ONGs, así como los diarios virtuales en la gestación de este movimiento mundial en pro de un mundo más consciente de sus recursos y de su evolución, en base a la utilización racional de estos, como algunos denominan al concepto de sostenibilidad.  Estos medios han facilitado el intercambio de información entre gobiernos y público en general, además del promover la cooperación y creación de capacidades para las bases del Desarrollo sostenible: el crecimiento económico, la integración social y la sostenibilidad ambiental, así lo declaró la UIT.

La expectativa era que veinte años fueran suficientes para obtener resultados considerables cuantificables en el marco de acciones que no se llegaron a concretar.  Se esperaba que luego de Eco-92 (Cumbre de la tierra 1992) como cumbre de acuerdos hechos, Rio +20 fuera la cumbre de los resultados. Sin embargo, fue la cumbre de las acciones en la cual se propuso la implementación de acciones aún más puntuales para promover el Desarrollo Sostenible.  Es falso decir que no se ha logrado nada de lo acordado en estos veinte años, por primera vez en una conferencia de la ONU el documento apunta a la erradicación de la pobreza como el principal desafío global y como una condición misma para lograr el Desarrollo Sostenible.

Por otro lado, la mayoría de los acuerdos plasmados en la Agenda 21 han sido trabajados en diferentes dimensiones, pero este camino de llegar a una consciencia sostenible real como forma natural de gobierno y de ideología común entre naciones ya comenzó y se sigue fortaleciendo paso a paso. Tal vez tardaremos otros veinte años más, quizá menos o quién sabe si más, lo importante es que estamos trabajando todos por ello.  De igual forma, se reiteraron los principios de la Eco-92 como una manera de mantener el camino que se comenzó a transitar para llegar hasta este punto de evolución.

Otros activistas declararon que la congregación de más de 50.000 personas alrededor de los pabellones fue mucho más productiva que lo que ocurrió dentro de la cumbre. “La cumbre fue una decepción aquí adentro (sede de las reuniones), pero allá afuera ocurrieron muchas cosas”, comentó Marcello Furtado, director de Greenpeace en Brasil, quien citó como ejemplo una iniciativa empresarial para generar energía limpia en comunidades pobres que podrían obtener beneficios económicos en el proceso.

Conclusiones de Rio +20

–          Economía verde: uno de los principales logros de la cumbre fue el hecho de que los 193 países participantes se comprometieron a adoptar el concepto de la Economía Verde.

–          Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): son metas que los Gobiernos se impondrán para asuntos vitales como el agua, la tierra y la biodiversidad, están inspirados en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), las metas para temas como el hambre, pobreza, educación y salud a que se comprometieron todos los países para 2015.

–          Foro político de alto nivel: se propuso para el Desarrollo Sostenible en el ámbito  de las Naciones Unidas, que en el futuro reemplazará al Consejo de Desarrollo Sostenible creado en la Cumbre de la Tierra de Río 1992.

–          Fortalecimiento del PNUMA: se reconoció la labor que han venido desarrollando durante estos años, de manera que se propuso llevar a otro nivel para lograr una participación universal para lo que también pasará a tener una fuente de financiamiento a través del  presupuesto de la ONU, en vez de optar a la autofinanciación y aportes voluntarios como sucedía hasta ahora.

–          Cambio de modelo de producción y consumo: el documento aprueba un plan de diez años para modificar los actuales patrones de producción y consumo y adoptar un modelo sostenible.

–          Índice de medición de desarrollo:  la declaración  propone abandonar el actual sistema de medición  del nivel  de desarrollo de los países basado en el Producto Interno Bruto (PIB), para además sumarle variables ambientales.

–          Mecanismos de aplicación: ante la ausencia de compromisos por parte de los países para financiar los ODS, la cumbre anunció la creación de otra comisión de 30 miembros que buscará definir mecanismos de financiamiento y de transferencia tecnológica para implementar la transición hacia la “economía verde”. Dicha comisión será nominada en la próxima Asamblea General de la ONU y tiene plazo hasta 2014 para presentar sus conclusiones.

via terra.com.ar

Información de agencias de noticias AFP, EFE, AP, REUTERS, ONU

Por Ennio Castillo

encastillor@gmail.com

Enhanced by Zemanta
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: